¿POR QUÉ NUESTROS CABALLOS NECESITAN DE UN DENTISTA?

Bienvenidos de nuevo chic@s a una nueva entrada de “Mi mundo en un relincho”, ha pasado mucho tiempo desde el último post, pero hoy os traigo algo que os va a interesar. Hace un par de semanas una seguidora por redes me dijo que estaba teniendo unos problemillas con su caballo y se me pasó por la cabeza que podían deberse a que su caballo podría tener molestias en su boca, pero lo que más me sorprendió es que ella no sabía que una vez al año debía hacer una revisión a su caballo. Llegados a este punto y ante de empezar con el tema quiero decir que si tú tampoco lo sabías no pasa nada, ya sabéis que en este deporte no se para nunca de aprender, lo importante es que ahora lo sepáis y tengáis en cuenta que por lo menos una vez al año es conveniente que a vuestros caballos les haga una visita un dentista equino. Dicho esto, volvamos a la pregunta ¿por qué nuestros caballos necesitan la visita de un dentista equino?

Antes de empezar a centrarnos en el tema, vamos a ver las peculiaridades que componen la boca de nuestros compañeros equinos, veamos.

CARACTERÍSTICAS DEL APARATO MASTICATORIO DE LOS CABALLOS:

Los caballos son herbívoros monogástricos, es decir que tienen un aparato masticatorio adaptado para cortar y masticar hierba de forma eficaz (de 8 a 16 horas diarias) que es lo que necesitan para cubrir sus necesidades energéticas en condiciones de vida salvaje. Para poder cumplir su tarea de una forma adecuada, los premolares y molares del caballo actúan como una unidad funcional denominada “tabla molar”, que constituye eficaces superficies trituradoras.

A continuación, haremos una breve descripción de la boca del caballo:

En primer lugar, el caballo posee 12 incisivos (6 arriba y 6 abajo), 4 colmillos (únicamente en los machos: dos arriba y dos abajo), 12 premolares (3 arriba y 3 abajo en ambos lados) y 12 molares (3 arriba, 3 abajo en ambos lados.)

Esto nos daría la suma de 40 piezas dentarias en machos y 36 piezas en hembras, salvo algunos casos aislados donde algunas yeguas presentan colmillos, se la denomina «machorra». Al igual que nosotros, ellos también van perdiendo los dientes de leche hasta llegar a los 5 años, donde los caballos ya tienen la «boca llena», lo cual significa que posee todas las piezas dentales definitivas.

Además, existe un lugar sin dientes en la boca del caballo, donde se coloca la embocadura. Este espacio se llama «Barra», se encuentra delante de los premolares y comienza detrás de los colmillos en machos, o detrás de los incisivos en hembras.

 

Otra característica muy curiosa es que los caballos jóvenes tienen unos dientes muy largos, que ocupan una buena cantidad del espacio dentro del hueso de la mandíbula y del maxilar, y a medida que van envejeciendo sus piezas dentales se van desgastando y se vuelven más pequeñas, llegando a estar gastadas por completo en los animales muy viejos.

       

¿POR QUÉ ES NECESARIO UN MANTENIMIENTO DE LOS DIENTES DE NUESTROS CABALLOS?

Los caballos tienen dientes de erupción continua, es decir, no paran de crecer constantemente durante la vida del animal. El crecimiento de los dientes es mayor que la velocidad de desgaste, por lo que los bordes de las muelas se vuelven cortantes formando lo que nosotros conocemos como “puntas” y “ganchos” que provocan heridas o úlceras en la lengua e interior de las mejillas. Es importante remarcar que debemos ser conscientes, ya que por instinto nuestro caballo, al tratarse de una presa en la naturaleza, va a intentar enmascarar cualquier dolor oral. Un animal que no come es un animal débil en la manada, por lo tanto, aunque lo veamos físicamente en buen estado o lo veamos comer, no quiere decir que no tenga molestias.

PRINCIPALES CAUSAS DE ESTE PROBLEMA:

La gran responsable de la necesidad de cuidar regularmente los dientes de nuestros caballos no es otra que la domesticación de estos.

Hace ya miles de años que el caballo dejó de ser un animal salvaje y la domesticación ha llevado al caballo a situaciones absolutamente alejadas a su vida natural. La vida de un caballo deportiva, se limita a pasar casi más del 90% del tiempo diario estabulado y solo menos del 10% realizando actividades físicas. No sólo debe adaptarse a esta rutina de vida, sino que además se les somete a circunstancias muy distantes de la vida natural.

Cuando un caballo está estabulado su alimentación consta básicamente de dos elementos: concentrados como granos y forrajes secos en forma de pacas, los cuales no requieren de un esfuerzo masticatorio importante ya que el caballo no necesita utilizar sus incisivos para cortar el pasto y al presentarse como material pre-cortado no necesitan masticarlos demasiado para poder tragarlos.

Por lo tanto, el caballo emplea su aparato masticatorio de 4-6 horas al día, lo que equivale a un 20-25% del día comparado con un 70% en aquellos caballos que se encuentran pastando en el campo. Esta disminución en el uso de sus dientes lleva a reducir la tasa de desgaste y debido a esto se produce un desbalance entre el desgaste y el crecimiento.

Así mismo, la reducción en el uso de los incisivos como elemento de corte lleva a un crecimiento exagerado de los mismos, crecimiento que no sólo afecta a este grupo de dientes, sino que interfiere con el resto de los dientes premolares y molares.

Además de la domesticación también existe otra causa principal que provocan este desequilibrio entre crecimiento y desgaste, esta es el uso de embocadura. Los caballos se adaptan bien a ella si se usa correctamente y si se tienen en cuenta la influencia sobre las distintas partes de la cabeza sobre las que presiona la embocadura y la brida. No obstante, si no se respetan los cuidados de la boca del caballo, la embocadura puede ser molesta, más adelante veremos que signos nos dan nuestros caballos para detectar algún problema bucal.

¿QUÉ CONSECUENCIAS PROVOCA UN MAL CUIDADO BUCAL?

Una consecuencia de esta falta de cuidado bucal es que nuestros caballos al no poder masticar adecuadamente producen un “bolo alimenticio” (elemento que se forma a partir de la trituración de los alimentos por acción de los dientes y de la saliva) de mala calidad. Estos problemas no pueden ser resueltos a nivel digestivo y por lo tanto pueden convertirse en fuente de diversos problemas: cólico por impactación, mala absorción de nutrientes

Además, no debemos olvidar, desde el punto de vista de la equitación, que la boca es la comunicación directa entre jinete y caballo a través del bocado, por lo que un mal mantenimiento de la misma nos puede conducir tanto a problemas de salud como a problemas de manejo durante la monta.

Cualquier problema dental puede repercutir directamente en la monta de forma negativa, ya sea con protestas por parte del animal, dificultad para detener el caballo, para trabajar a una mano, en la reunión, incurvación

A menudo gastamos mucho dinero en cambiar el bocado del caballo, sin obtener un resultado satisfactorio, debido a que el problema de base es un problema bucodental, por todo esto, es importante hacer un mantenimiento adecuado de la boca de nuestro caballo, con ello conseguiremos prevenir problemas de salud y podremos disfrutar de una mejor monta.

LAS PRINCIPALES PATOLOGÍAS:

A continuación, os voy a poner una lista de principales patologías que pueden aparecer en nuestros caballos, aunque hay casos muy extraños y peculiares, ya que no debemos olvidar que cada caballo es un mundo ¡¡Veamos!!

  • EL DIENTE DE LOBO

Se trata de un diente muy pequeño ubicado delante de los premolares, más común en la arcada superior. El problema de este diente es que puede ser golpeado con la embocadura y generar molestias. los caballos suelen levantar la cabeza cuando se los sujeta, muchas veces el filete quiebra ese pequeño diente, quedando la raíz en la encía, lo que puede generar infecciones. La solución es la extracción de esta pieza antes de comenzar con el inicio de la doma de un caballo joven.

  • GANCHO, ACOMPAÑADO DE ÚLCERAS EN LAS MEJILLAS

Este problema corresponde a un sobrecrecimiento dental, generalmente impiden una buena masticación de lado a lado, además de excesivo desgaste en las piezas opuestas y daño al tejido blando. La solución en estos casos, es el desgaste mediante equipo, devolviendo así la funcionalidad masticatoria necesaria y evitando el daño al tejido blando (lengua, mejillas y encías). Muchas veces creemos que la embocadura corta la lengua, cuando en realidad lo que produce esa lesión, es el filo que posee el primer premolar. La embocadura usada bruscamente hacia uno de los costados arrastra la lengua contra ese filo y es allí donde se corta la lengua.

  • RAMPAS

Están definidas como una altura excesiva en los premolares, generalmente los inferiores. Se producen más comúnmente cuando quedan premolares de leche retenidos, impidiendo un normal crecimiento del premolar definitivo. Producen mala masticación de lado a lado impidiendo un correcto desgaste dental, lo que puede causar problemas con el bocado. La solución de este problema consiste en desgastar mediante equipo motorizado el exceso de altura molar, en relación a las necesidades del caballo.

  • SOBRECRECIMIENTO DE INCISIVOS

Se producen por falta de desgaste en los incisivos debido a mala oclusión ( se refiere a un cierre o estrechamiento que imposibilita o complica el paso de un fluido por una vía vocal), la que puede ser de tipo hereditaria, o sea que el equino nace con el problema o puede ser adquirida producto de ganchos o rampas en piezas premolares. A consecuencia de esto el caballo no mastica libremente de lado a lado y causa molestias con el bocado. La solución es gastar y balancear los incisivos.

  • OLIGODONCIA

Corresponde a una alteración del desarrollo en la que las piezas dentales (incisivos, premolares o molares) no están presentes en la boca del equino, generalmente por fallos en su desarrollo embrionario. Producen mala oclusión debido a que las piezas contralaterales tienden a crecer más de lo normal al no tener el diente opuesto para desgastarse normalmente, llevando a una mala masticación. La solución es realizar desgastes periódicos a las piezas que van a crecer más de lo normal para que no produzca mala masticación o tratar mediante implantes o restauraciones las piezas que faltan.

  • PUNTAS DE MUELA

Corresponden a puntas de esmalte dental, el cual se produce en forma normal en todos los caballos, debido a la forma de masticación (lateral) y a la conformación de la boca. Sin embargo, pueden producir dolor e incomodidad cuando son excesivamente grandes y afiladas, erosionando la mucosa oral.

Se encuentran comúnmente en el borde lateral de los molares superiores (lastimando la mejilla) y en el borde interno de los molares inferiores (lastimando la lengua). Lo que produce con el tiempo es impedir la masticación lateral normal del caballo.

 

  • CARIES

Al igual que nosotros, ellos también pueden sufrir de caries. Recordemos que en su hábitat natural ellos comen pasto la mayor parte del día, nosotros hemos modificado sus costumbres tanto en los horarios como los alimentos que les administramos. muchas veces el azúcar blanco, la remolacha azucarera y otros alimentos con azúcar pueden producir caries.

Y bueno, estos son unos de los principales problemas que pueden surgir, aunque estoy segura que hay muchos más, pero os pongo los que son más conocidos para que más o menos os hagáis una idea de la importancia de los odontólogos equinos.

¿CÓMO PODEMOS DETECTARLO?

cuando notamos una pérdida de alimento mientras comen, dificultad para masticar o excesiva salivación.

-Pérdida de la condición corporal y mala calidad del pelo.

-Presencia de alimento como el grano, no digerido en las heces.

-Movimientos anormales de la cabeza (ladeo, inclinación, sacudida), mordisquean, luchan o se resisten al bocado, exteriorización de la lengua.

-Disminuye el rendimiento del caballo, se resiste al contacto con la embocadura y adopta posiciones anormales en el trabajo.

-Mal olor, procedente de la cavidad oral o de los ollares, incluso con descargas nasales y/o bucales sangrantes o purulentas

-Dificultad para engordar.

-Dificultad para comer.

-Salivación excesiva.

-Masticación muy lenta o muy rápida

-Caída del alimento durante la masticación, ya sea pienso o forraje.

Si notas cualquiera de estos signos, no dudes en llamar a tu veterinario de confianza.

¿CADA CUANTO SE DEBEN HACER ESTAS REVISIONES?:

Como sabemos cada caballo es un mundo por lo tanto eso lo dependerá de él y de tu dentista. Yo, por ejemplo, se la hago 1 vez al año. Pero ahora teniendo en cuenta la importancia de tener un odontólogo equino en nuestro equipo, es recomendable que al menos se realice una revisión anual o semestral de los dientes. No obstante, y vuelvo a repetir él será quien valorará el estado de la boca, los sobrecrecimientos y desequilibrios que hayan podido formarse, realizando los tratamientos adecuados, para cada uno de vuestros caballos.

Así que no olvidéis revisar la boca a vuestros caballos como mínimo una vez al año, a partir de los dos años y medio, en el momento en que empiezan a cambiar los dientes.

¿QUIÉN DEBE REALIZAR LA REVISIÓN DENTAL A MI CABALLO?

Los veterinarios trataban cualquier patología y actualmente la veterinaria se ha desarrollado mucho y los veterinarios se van especializando cada vez más en diferentes campos, actualmente existen veterinarios especialistas en odontología equina, por lo tanto, un veterinario especialista en odontología equina debería de revisar la boca al caballo.

Al igual que en las personas, nuestro caballo es posible que solo necesite un mantenimiento, hasta que sea necesaria una extracción de alguna pieza o incluso tratamientos más avanzados de reconstrucción dental.

 

En conclusión, a todo esto y para finalizar este post tan interesante como necesario, decir que muchas veces estamos preocupados por nuestros caballos porque hacen cosas un tanto extrañas cuando van montados y tal vez tienen un problema de salud. Tenemos la mala costumbre y me incluyo en este pack, de echarle siempre la culpa a nuestro caballo cuando hacen cosas o gestos en nuestra contra y enseguida pensamos que es un “cabrón” cuando puede que simplemente tenga un problema de salud. Yo solo espero que mis posts os ayuden a entenderlos mucho mejor y a entender que tal vez no todo es culpa de ellos y somos nosotros mismos los que tenemos que mejorar algunos aspectos.

Espero que os sirva de ayuda y nos leemos pronto,

Ms.t

¿POR QUÉ NUESTROS CABALLOS NECESITAN DE UN DENTISTA?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *