LA IMPORTANCIA DE DAR CUERDA A NUESTROS CABALLOS

¡Hola! a tod@s una vez más, después de un pequeño parón volvemos a la carga y que mejor forma de empezar este mes de diciembre que con un tema tan interesante como este. Muchos de los que leáis este artículo habréis dado cuerda alguna vez ¿no? Realmente no es tan complicado, se coge al caballo, se le ata la cuerda en el filete y vamos a dar vueltas a un círculo… algunos todavía darán cuerda con un poco de cabeza, pero habrá otros que venga a correr, que se de todos los botes que se tenga que dar antes de montar. Pues no, esto chic@s no es dar cuerda a un caballo, yo no voy a negar que alguna vez lo haya hecho, pero un día hablando con mi fisio me di cuenta que lo estaba habiendo todo mal y que el trabajo a la cuerda es casi más importante que el trabajo que hacemos cuando estamos montando. Llegados a este punto os estaréis preguntando: pero ¿cómo es posible, si toda la vida se ha hecho así? Bueno chic@s no pasa nada, no os preocupéis porque en este nuevo post vamos a concretar más en el tema y os daréis cuenta que dar cuerda es mucho más que quedarte quieto mientras nuestro caballo gira sin sentido alrededor de nosotros. Además, veremos los diferentes beneficios que tiene y como podemos empezar a dar cuerda de la forma correcta.

Primero y fundamental es que nos quede claro que dar cuerda se trata de moverse y acompañar al caballo y que sobre todo no es quitar la energía que le sobra a nuestro caballo, DAR CUERDA ES PARTE DEL ENTRENAMIENTO  y requiere espacio, ganas y continuidad.

Yo creo que la mejor forma de empezar este artículo es contestando a la siguiente pregunta: ¿para qué damos cuerda?:

Como sabemos dar cuerda a un caballo es uno de los primeros pasos en la doma de este animal, ya que es una de las formas más utilizadas para empezar a relacionarnos con él a una distancia segura para los dos, y permitirnos trabajar y preparar su cuerpo y mente para la monta, pero el trabajo a la cuerda va mucho más allá porque se trata de una de las herramientas que utilizamos para que el caballo aprenda a flexibilizar, fortalecer y cargar peso por igual a ambos lados del cuerpo. Por ello cumple múltiples funciones como podemos ver a continuación:

  • Para calentar al caballo antes de hacer ejercicios montados o más complicados
  • Para educarle a los distintos aires sin que el peso del jinete le estorbe
  • Para ejercitarlo
  • Para seguir educándolo a distancia y comprobar la calidad y nivel de nuestra conexión con él
  • Para añadir variedad dentro de su rutina de entrenamiento
  • Conseguir esa relajación de cuerpo y mente al que tan a menudo hago referencia

Una vez que hayamos visto sus múltiples funciones os estaréis preguntando cómo podéis hacerlo. Pues bien, como sabéis me encanta hablar con vosotros por redes y me he dado cuenta de que todos y cada uno de vosotros queréis lo mejor para vuestro compañero de equipo y eso está bien, pero muchas veces por falta de conocimientos hacemos muchas cosas mal (yo me incluyo, sigo diciendo que no soy ninguna profesional y que a día de hoy todavía aprendo un montón de cosas para mejorar la salud y el bienestar de mi caballo), pero no os preocupéis porque este deporte se trata de esto DE APRENDER y yo por ejemplo cuando me enteré de que el trabajo a la cuerda era tan importante lo primero que hice fue informarme de como lo podía hacer bien, y de eso se trata de informarse y empezar pasito a pasito a encauzar el camino.

Muchas veces, veo que el dar cuerda se mal interpreta y que gente bien intencionada y llena de amor utiliza ejercicios de forma incorrecta. Veo caballos a los que se les empuja y se les rompe el ritmo y el equilibrio, volcados sobre sus espaldas porque el entrenador solo se centra en que el caballo vaya «pa alante», estresados, con los rabillos de los ojos en blanco, las narices arrugadas y apretadas, el cuerpo tenso, con espaldas y cuellos invertidos e intentando averiguar, qué demonios le están pidiendo.

“Hay que empezar enseñándoles la forma que tiene un círculo y cómo se tienen que mover e incurvar para no perder el equilibrio mientras lo realizan.  Primero al paso y en sus inicios es muy recomendable hacerlo a su lado, para poco a poco ir dejando el espacio necesario para que él vaya acostumbrándose a la forma de la figura y pueda realizarla cada vez con menor necesidad de acción por nuestra parte; o sea que mucha paciencia, premiar a menudo y muy despacito. Recordar, el círculo está en nuestra mente, pero no en la del caballo.

La duración del ejercicio no debería superar los 30 minutos para mi gusto, debemos recordar que se trata de un ejercicio exigente para el cuerpo del caballo, y no podemos olvidar ni subestimar el desgaste físico y emocional que representa para el caballo, especialmente si se encuentra estresado y trabajando por encima de sus posibilidades.

El primer punto a tratar al poner el foco en el trabajo de dar cuerda es el ritmo, resulta una herramienta maravillosa para que jinete y caballo puedan aprender a establecer un ritmo concreto y equilibrado, cabe recordar que cada caballo se mueve en función de su propia melodía del movimiento y que dicha melodía tiene un ritmo al que puede ser interpretada. Otra cuestión no menos importante, es el vínculo que establecemos con el caballo con el que trabajamos, la predisposición de nuestro caballo a trabajar con nosotros y cultivar nuestro vínculo des de la amistad y el respeto a un igual.

Sobre estos dos conceptos podremos evolucionar moldeando cuerpo y mente del caballo con el que trabajamos, refinando nuestras ayudas, así como la reacción del caballo a las mismas, perfeccionando nuestra comunicación, y evolucionar hacia una fluida danza que a los ojos del espectador aparezca fácil y sin esfuerzo aparente.

En referencia a cuestiones biomecánicas nuestro caballo debería trabajar siempre con su nariz por delante de la vertical, sea cual sea el nivel de reunión o extensión del ejercicio que realiza, el musculo braquiocefálico, así como los músculos de la nuca y la garganta deberían estar relajados, sin tensión y especialmente la zona de la nuca y la garganta abiertas. Esto, solamente será posible si somos capaces de conseguir que nuestro caballo mantenga un ritmo estable y relajado.

El camino para poder establecer y mantener el ritmo deseado, pasa por trabajar sobre nuestra capacidad de estar presentes, respirar y conectar con nuestro interior, de nuestra habilidad para conectar con nosotros mismos y del mismo modo con nuestro caballo. En caso de que las cosas no salgan como deberían, el caballo corre, se bota, se levanta de manos, o cualquier otra cuestión que pueda surgir, siempre podemos parar, respirar y empezar de nuevo al paso. Y repetir el proceso tantas veces como sea necesario para que nuestro caballo entienda de la importancia de mantener el ritmo deseado de un modo relajado.

Resulta necesario remarcar que no deberíamos nunca ir a un aire superior si el aire precedente no se encuentra establecido con seguridad y calidad. Me permito hacer un inciso en relación al uso del vocablo “nunca”, las afirmaciones que la contienen pueden resultar muy tajantes y en el mundo del caballo a veces es necesario incidir en aires/ejercicios superiores para mejorar el anterior, pero este es un tema para más adelante.”

Este fragmento está extraído de la siguiente web: https://www.equisens.es/montar-a-caballo/la-cuerda-entreno-o-tortura/ porque creo que no hay mejor forma de explicarlo. Además, creo que es mejor leer algo escrito por un profesional.

Visto como debemos dar cuerda de una forma correcta y para nada agresiva y que no esté en contra de nuestro caballo podemos pasar al equipo que necesitaremos para hacerlo son:

  • Cuerda larga, de unos 10 metros: Deberá ser de lona o nylon, con una gran asa en un extremo y un mosquetón giratorio en el otro. Se utiliza para mantener un contacto ligero y consistente con el caballo.

  • Tralla, con longitud suficiente para poder alcanzar al caballo. Debe usarse como ayuda (para hacer avanzar al animal) y sólo en casos muy especiales, como castigo. Es importante que el caballo esté familiarizado con la tralla antes de empezar a dar cuerda, tolerando el roce en su costado y tercio posterior. La tralla deberá tocarle justo encima de los menudillos, pero siempre despacio. Lo más normal es que la simple amenaza de la tralla con el movimiento o el ruido sea suficiente para hacer avanzar al animal.
  • Guantes de protección: en este caso es más a libre elección, ya que si conoces a tu caballo y sabes que no hace nada, no hace falta que los lleves, ya que suelen utilizarse en el caso de que el caballo tire de la cuerda y evitar quemarte las manos.

En el siguiente artículo hago un inciso porque es algo que me impactó muchísimo porque cuando estuve hablando con el fisio lo primero que me dijo es que dejara de ponerle tantas cosas a mi caballo para dar cuerda que con una cabezada de trabajo sobraba y es que tiene razón estamos demasiado a costumbrados a que cuantas más cosas lleve nuestro caballo encima mejor cuando es totalmente lo contrario.

Cada vez más veo a gente que da cuerda con una simple cabezada de trabajo y me hace pensar que esas personas si que se han informado y que realmente si respetan a su caballo, pero luego veo, por desgracia a algunos caballos sometidos con un montón de riendas encima y que realmente me dan pena ¿Por qué al menos no intentarlo durante un tiempo? A lo mejor nos sorprendemos. Hay algunos jinetes que se quejan porque sus caballos son unos “cabroncetes” (siento utilizar la expresión), pero luego ves como los tratan pie a tierra y te preguntas ¿Qué tu no harías lo mismo que ese caballo? Tan solo imagínate que para lo único que te sacan de tu habitación es para meterse contigo, al final o te hundes o te defiendes. Pues con los caballos pasa exactamente lo mismo.

Espero que esto no haya ofendido a nadie es solo mi más sincera opinión, pero es que de verdad estoy cansada de ver a jinetes así, por favor simplemente intentadlo, y comentadlo con vuestros profesionales. Yo no digo que no utilice el chambon o el pessoa en algún momento, pero al menos hago lo que puedo para preservar el bienestar de mi caballo porque como siempre digo, él está por delante del deporte, si él no está al 200% yo no me siento bien e intento buscar soluciones para que esté lo mejor posible.

Entonces os estaréis preguntando porque es mejor utilizar una cabezada de trabajo en vez de una cabezada con filete… Pues bien, esto no es mero capricho sino que tiene una explicación, ya que cuando enganchamos la cuerda a la embocadura, estamos generando una tensión constante hacia el centro del círculo. Tensión que el caballo debe contrarrestar hacia el lado contrario. Aspecto que, por lo general, repercute de manera negativa en la boca, la musculatura de la cabeza y cuello y en estructuras como la articulación temporo-mandibular y el hueso hioides.

Este efecto es independientemente de si pasamos la cuerda por encima de la nuca o la enganchamos a las dos anillas del filete. Ya que el problema es que generamos tensión hacia un lado únicamente y no repartida y equilibrada, como cuando montamos.

¿Y que debemos utilizar entonces para dar cuerda de una forma correcta y saludable para mi caballo? Bueno aquí debo hacer un pequeño inciso ya que es un tema que lleva a un poco de conflicto, ya que la forma correcta sería con una cabezada específica de dar cuerda (es la que podéis ver en la fotografía), pero hay algunos profesionales que te dicen que con una cabezada de cuadra basta. En mi caso, yo si que utilizo una cabezada específica para dar cuerda, creo que son mejores que las cabezadas de cuadra, ya que si lo pensamos bien, las cabezadas de cuadra realmente no están diseñadas a nivel funcional para trabajar al caballo. La presión ejercida por la cuerda, en los puntos donde va a ser ejercida, hace que el caballo sea más propenso: a llevar su cabeza elevada, tensar los músculos de la parte inferior del cuello y de la nuca, hundir el dorso, lo que conocemos como caballo invertido. Es decir, básicamente estimulamos todo lo contrario de lo que perseguimos establecer. Por el contrario, una cabezada de trabajo es perfecta ya que es lo suficientemente ligera, suave con el hocico del caballo y dispone de tres anillas que son independientes y móviles, lo cual permite que nuestro caballo tenga más libertad a la hora de realizar sus movimientos.

Educar al caballo des de la ausencia de dolor y la neutralidad es imprescindible, si de verdad queremos relacionarnos con él de un modo ético, respetuoso y saludable.

Y por último os dejo una lista de beneficios que tiene el dar cuerda a nuestro caballo de una forma correcta:

  • Mejorar la coordinación del caballo.
  • Desarrollar su equilibrio.
  • Aumentar su flexibilidad.
  • Mejorar su condición física general.
  • Entrenar el carácter del caballo, influyendo directamente en su temperamento: a la cuerda el animal debe aprender a respetar, confiar y obedecer a su domador.

En conclusión, espero que os haya servido de gran ayuda este post y que si tenéis alguna duda no dudéis en poneros en contacto conmigo. Nos vemos la semana que viene,

Ms.t

LA IMPORTANCIA DE DAR CUERDA A NUESTROS CABALLOS

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